Bungie intensifica demanda por trampas en Destiny 2 con nuevos acusados

La demanda de Bungie contra el vendedor de trampas Ring-1 ha recibido una actualización significativa, revelando nuevos nombres, reclamaciones sobre plataformas de pago y un cache de 104 Bitcoins, además de nuevos detalles sobre el funcionamiento de la red de trampas.
Los jugadores de Destiny 2 han tenido que lidiar con tramposos, como aimbots, modo dios y exploits de daño. Bungie ha estado combatiendo este problema durante años, incluido el uso de BattlEye desde septiembre de 2021 y la prohibición de muchos tramposos durante las primeras competiciones del juego.
En los últimos años, Bungie ha llevado a varios vendedores de trampas de Destiny 2 a los tribunales. En agosto de 2023, la compañía presentó una demanda contra Ring-1, acusando a una red coordinada de desarrolladores, revendedores y personal de soporte de distribuir trampas que afectan la experiencia de los jugadores. La introducción del documento advirtió: “Los días en que los tramposos de Destiny 2 podían participar libremente en la manipulación del juego y su comunidad están contados.”

Actualización de la Demanda contra Ring-1
El 14 de agosto de 2025, Bungie presentó una Segunda Queja Modificada, ampliando el rango de tiempo desde el inicio del proceso judicial el 1 de agosto de 2023. Esta nueva queja incluye nombres reales donde antes había seudónimos y proporciona detalles sobre cómo opera el negocio, además de afirmar que todavía poseen una gran reserva de criptomonedas.
Nuevos Defensores Revelados
Uno de los cambios más destacados en la segunda queja es la identificación de más personas y entidades que Bungie considera parte de la red Ring-1. Los nombres incluyen a Robert S. Herrity (alias Palace), David Bonar Marpaung (VincentPrice), Sabeen Rehman Soomro (Esswan) y Taylor Knetter (Five-Star).
La demanda también menciona a Shoppy Ecommerce Ltd, conocido como Shoppy.gg, como una plataforma que presuntamente facilitó las ventas. Además, se identifica a Finn Alexander Grimpe (alias finndev) como la persona detrás de esta plataforma.
“Después de tres rondas de descubrimiento de terceros y en conjunto con la investigación continua de Bungie, se han identificado 17 personas, incluidas varias con las que Bungie está en conversaciones sobre posibles acuerdos”, indica el documento judicial.

La Naturaleza del Negocio Ring-1
La queja alega que Ring-1 no es solo un grupo de programadores; es una empresa compuesta por docenas de individuos y entidades que coordinan esfuerzos para desarrollar, comercializar, distribuir y apoyar la trampa Ring-1. Los miembros se dividen en cuatro categorías: Desarrolladores, Operadores, Revendedores y Facilitadores.
Los Desarrolladores son aquellos que crean el software que se vende como Ring-1. El documento menciona a un líder identificado como “John Doe No. 31”, quien controla los ingresos generados por las ventas, supuestamente gestionados mediante una tecnología conocida como Bitcoin Lightning.

Los Operadores son quienes hacen que Ring-1 funcione como un negocio. Se encargan de la comercialización, gestión de ventas y soporte al cliente, utilizando plataformas de pago como PayDash, gestionada por “Joshua Fisher”. Bungie alega que esta unidad se utiliza para mantener el acceso a procesadores de pago convencionales.
El grupo de Revendedores es el más numeroso, muchas veces compensados escasamente por altos riesgos legales. Algunos revendedores usan tarjetas fraudulentas y la red se extiende por al menos cinco continentes y más de sesenta países. Sin embargo, Bungie menciona casos extremos, incluido uno donde un participante “fingió su propia muerte” al enterarse de la demanda.
Roles de los Facilitadores
Entre los Facilitadores, se destaca “John Doe No. 28”, un intermediario que actúa como “revendedor de último recurso”. También resalta el papel de Finn Alexander Grimpe, como fundador de Shoppy Ecommerce, que ha sido acusado de ser un canal para la venta de software de trampas.
Además, “John Doe No. 40”, conocido como Maksimka Nikitin, se describe como un “proveedor de cuentas de usuario robadas”, contribuyendo al desarrollo del software.

Uno de los aspectos más impactantes de la actualización incluye un dato sobre finanzas: más de 104 Bitcoins permanecen dentro del Enterprise Ring-1, valorados en más de €10,000,000 (aproximadamente $12 millones). Bungie indica que no todos los ingresos se distribuyen inmediatamente a los miembros, y que parte de estos fondos siguen bajo control del negocio.
Cargos y Reclamaciones de Bungie
Bungie acusa a los demandados de infracción de derechos de autor, violación de las normas anti-circunvención del DMCA, quebrantamiento de la Ley de Fraude y Abuso Informático, así como de interferir intencionalmente con los contratos de los jugadores. También se alega una conspiración civil y una demanda civil bajo la Ley RICO.
La compañía busca que se emitan órdenes judiciales permanentes para detener a los demandados de desarrollar, vender o distribuir trampa alguna para los títulos de Bungie, así como la confiscación y destrucción de todo el software de trampas relacionado con Destiny 2.
En consecuencia, Bungie ha sufrido daños que espera demostrar en el juicio, incluyendo la pérdida de buena voluntad entre los usuarios, desvío de recursos para detectar y prevenir el uso del software de trampa, y disminución de beneficios. ¿Qué opinas sobre este asunto? ¿Has encontrado tramposos en Destiny 2? Tu voz es importante.