
Propuestas de Stop Killing Games para conservar juegos, muy caras

A lo largo de la semana pasada, la iniciativa Stop Killing Games, dirigida por los consumidores y que aboga por que los editores de videojuegos mantengan sus títulos en un estado jugable tras la terminación del soporte, alcanzó más de un millón de firmas. Sin embargo, la agrupación Video Games Europe, que representa a importantes compañías como Ubisoft, Take-Two, y Activision Blizzard, ha manifestado que las propuestas de esta iniciativa harían que la creación de videojuegos fuese "prohibitivamente costosa".
El origen de Stop Killing Games
Iniciada el pasado abril por el creador de contenido Ross Scott de Accursed Farms, Stop Killing Games busca movilizar a los aficionados de los videojuegos para que petitionen a sus gobiernos locales sobre el creciente inconveniente de los juegos comprados que se vuelven injugables por decisiones editoriales. La controversia que provocó esta campaña se desencadenó tras la decisión de Ubisoft de cerrar los servidores del juego de carreras en mundo abierto, The Crew, en marzo, lo que bloqueó el acceso a su contenido tanto multijugador como de un solo jugador debido a su naturaleza de "siempre en línea". Otros problemas surgieron cuando el editor comenzó a revocar las licencias de sus clientes, eliminando permanentemente el juego de sus bibliotecas.
Avances y reacción de la industria
Después de un año de activismo y con un plazo oficial que se acercaba, la semana pasada, la petición de Stop Killing Games en Europa superó el millón de firmas necesarias para ser presentada a la Unión Europea. No obstante, Ross Scott advirtió que podría haber un alto número de firmas inválidas debido a errores o manipulaciones, sugiriendo que, en realidad, el número genuino podría estar entre 600,000 y 700,000. Por ello, instó a los ciudadanos europeos a seguir firmando de manera legítima para garantizar que la petición avance.
La respuesta de Video Games Europe
Pese a que el número de firmas legítimas aún no es claro, la posibilidad de una audiencia parlamentaria ha preocupado a los editores de videojuegos. Video Games Europe, que agrupa a más de 30 editores y asociaciones comerciales, emitió un comunicado en su página web expresando su preocupación. En este se menciona que "las decisiones de discontinuar servicios en línea son complejas y deben ser una opción viable para las empresas". También reconocieron el desagrado que podría causarles a los jugadores, al tiempo que afirmaron que se brinda un aviso adecuado sobre cambios inminentes, en cumplimiento con las leyes locales de protección al consumidor.
Argumentos en contra de la propuesta
En su declaración, Video Games Europe también subrayó que "los servidores privados no siempre son una alternativa viable", ya que la falta de medidas de protección podría expedir a los titulares de derechos. Además, mencionaron que muchos videojuegos están diseñados para ser exclusivamente en línea, lo que implicaría que las propuestas de Stop Killing Games resultarían en un encarecimiento prohibitivo de la creación de videojuegos.
Reacciones y peticiones en el Reino Unido
En paralelo a las actividades en Europa, la iniciativa en el Reino Unido ha superado las 150,000 firmas. Una respuesta anterior del Gobierno, obligatoria para cualquier petición parlamentaria que alcance las 10,000 firmas, indicaba que "no hay planes para modificar la legislación del consumidor en el Reino Unido sobre la desactivación de videojuegos". Sin embargo, ahora que se ha superado el umbral de las 100,000 firmas, la petición debe ser considerada para un debate parlamentario.
Mientras tanto, Scott ha compartido en redes sociales una breve respuesta a la declaración de Video Games Europe, calificando sus argumentos como "endebles" y prometiendo una respuesta más detallada en un futuro cercano.


